Un reloj de pared hecho de doce círculos con cifras
Doce círculos, cifras recortadas, un solo contorno: la esfera de metacrilato negro sale acabada del láser — solo le falta un mecanismo.
La esfera es una sola pieza. Doce círculos se encadenan como cuentas alrededor de una superficie central ondulada, y en cada círculo hay una cifra recortada. Como las cifras son recortes de verdad, no hay pintura ni impresión que pueda desprenderse: lo que se ve es siempre lo que hay detrás del reloj — el fondo claro del estudio en estas fotos, el color de tu pared después.
Dos detalles hacen posibles esas cifras. El cero del diez, el seis, el ocho y el nueve tienen contraformas cerradas: se caerían como discos sueltos. Por eso quedan sujetas por puentes estrechos, exactamente como en una plantilla. Y la tipografía está elegida para que esos puentes no se lean como un error, sino como un trazo más en el dibujo de la cifra.
Todo lo demás se compra hecho. En el centro hay un taladro para un mecanismo de cuarzo corriente; las agujas son de catálogo y se encajan. En estas fotos se suceden tres juegos distintos sobre el mismo disco — verde, rojo y dorado. La misma esfera da tres resultados, y ahí está justamente la gracia de una pieza cortada: lo que viene después sigue siendo intercambiable.
- Cliente
- Formulor, Baden-Baden
- Proyecto
- Reloj de pared de una sola pieza: doce círculos con cifras, recortes sujetos por puentes, taladro para un mecanismo de cuarzo
- Material y proceso
- Metacrilato negro, cortado con láser — sin grabado
Más información: Cómo funciona el modelador · Cómo funciona
Fotos: Formulor